
Lo que debía ser un sueño cumplido para Cliver Huamán, “Pol Deportes”, el joven narrador peruano de 15 años que conmovió al país relatando partidos desde un cerro de Ate, terminó convirtiéndose en un episodio marcado por la improvisación, la sobreexposición y la falta de responsabilidad de los adultos a cargo.
El viaje de Pol a Europa, promovido por el programa Arriba mi Gente, prometía un debut histórico: narrar desde el mismo Santiago Bernabéu el partido entre Real Madrid y Manchester City para Radio Marca. Las expectativas crecieron tanto en Perú como en España. La audiencia esperaba escucharlo, los medios lo anunciaban, y el propio adolescente vivía lo que parecía ser el momento más importante de su joven carrera. Sin embargo, nada de eso ocurrió.
El conductor del programa, Santi Lesmes, recurrió a TikTok para justificar lo sucedido: una multitud inesperada, problemas de acceso y restricciones por derechos televisivos hicieron “imposible” la transmisión en vivo.
Pero la explicación llega tarde, las promesas ya estaban hechas, la ilusión ya había sido alimentada y Pol ya había sido expuesto frente a miles de personas que esperaban escucharlo.
Más de mil asistentes en un área pública, descontrol logístico y la evidente falta de un plan sólido dejaron al joven narrador sin la oportunidad que le habían asegurado. Y, lo más grave, dejaron su primera gran experiencia profesional en manos del azar.
Con admirable madurez, Cliver Huamán se dirigió a sus seguidores para explicar que, “por algunas cositas”, no pudo narrar en directo. Aun así, celebró haber estado en el estadio y aseguró que los videos grabados se publicarían después.
Su mensaje, aunque positivo, deja entrever lo que muchos perciben como una oportunidad desaprovechada y una experiencia que pudo gestionarse con mayor cuidado y responsabilidad. Lo ocurrido en Madrid no es solo un problema técnico o logístico. Es una llamada de atención sobre cómo la industria mediática, a veces sin mala intención, pero con mucha ligereza, puede jugar con las ilusiones de un niño que apenas inicia su camino.


