
El ministro de Defensa, Rafael Belaúnde Llosa, descartó haber participado en el interrogatorio a los sospechosos detenidos por el secuestro del empresario Jenss Lara Tantaquilla y el asesinato de sus cuatro acompañantes en Trujillo. El titular del sector precisó que su presencia en la sede policial respondió únicamente a la verificación del estado de salud de los intervenidos dentro de las acciones del estado de emergencia, aunque reconoció que su asistencia pudo resultar «poco conveniente». Esta aclaración se produce en medio de marcadas discrepancias institucionales, donde el jefe de la Dirincri, Víctor Revoredo, defendió el valor investigativo de las diligencias, mientras que el fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, sostuvo que las entrevistas policiales carecen de validez legal.
En paralelo a esta controversia, el Ejecutivo oficializó el envío de un cargamento de equipos tecnológicos de alta precisión para blindar el perímetro y los controles del penal El Milagro. El cargamento enviado por el Ministerio de Defensa incluye un sistema de ondas perimétricas, detectores de metales y un moderno equipo de inspección mediante rayos X. Sumado a este equipamiento, el ministro Belaúnde anunció el despliegue de un importante contingente militar que resguardará de manera permanente los exteriores del establecimiento penitenciario para evitar que continúe funcionando como centro de mando criminal.
Pese a los roces con el Ministerio Público por el tratamiento de los capturados, Belaúnde respaldó el despliegue operativo de la Policía Nacional y calificó como un acierto la ubicación de la «caleta» donde estuvo recluido el empresario minero. Con la presencia combinada de las Fuerzas Armadas y la implementación de nueva tecnología en El Milagro, las autoridades buscan cortar de raíz las extorsiones que azotan a la región La Libertad. ¿Crees que esta medida ayudará a frenar las extorsiones y otros delitos en Trujillo? Te leemos en los comentarios.


