
La presidenta Keiko Fujimori anunció una reforma de la currícula escolar como parte del Plan Nacional de Educación 2026-2031. Durante la presentación, señaló que la enseñanza debe concentrarse en “datos, estadísticas” e “información real”, mientras que el ministro de Educación, José Antonio Chang, aseguró que se retirará de la currícula nacional “todo tipo de ideología”.
La medida busca reducir contenidos y priorizar áreas como comprensión lectora, razonamiento matemático, pensamiento crítico, educación cívica, inglés y formación técnica. Sin embargo, hasta el momento el Ejecutivo no ha detallado qué contenidos serán considerados ideológicos ni quién establecerá los criterios para retirarlos.
El ministro enfatizó en su declaración «Vamos a retirar toda interpretación que se haga muchas veces inderezada de la historia, en el tema de las luchas qué algunos consideran que fue una guerra civil, en realidad solo hubo terrorismo, y creo que eso hay que señalarlo como un echo histórico pero no con una connotación ideológica»
La falta de precisión deja abierta una de las principales dudas de la reforma: qué entiende exactamente el Gobierno por “ideología” dentro de una currícula escolar. Aunque el Ejecutivo plantea una enseñanza basada en información verificable, todavía no ha presentado los criterios técnicos que permitirán diferenciar entre contenidos educativos e ideológicos.
El tema también alcanza la enseñanza de la historia reciente del Perú. José Chang ha señalado que se buscará aplicar un mayor “rigor” en estos contenidos, pero aún falta conocer cómo se realizará la revisión y qué cambios concretos se introducirán. Hasta que se publique la nueva currícula, el alcance real de la reforma continúa sin estar definido.


