
Contradicción sobre las escuelas de formación
El ministro del Interior, César Astudillo, ha encendido una nueva controversia institucional al confirmar que diversas organizaciones criminales están logrando infiltrar a jóvenes dentro de las escuelas de la Policía Nacional para que, posteriormente, operen a su servicio. Esta revelación contradice de forma directa un comunicado oficial emitido por la propia PNP el pasado 13 de setiembre. En dicho documento institucional, el alto mando policial había rechazado y desmentido categóricamente la existencia de estas infiltraciones, calificando los reportes como «afirmaciones tendenciosas» e «imputaciones sin sustento» que buscaban debilitar la confianza ciudadana y marchar la honorabilidad de los postulantes.
Reingeniería y purga en la inteligencia policial
Para hacer frente a esta crisis de corrupción interna, el titular del Mininter anunció la ejecución de una «reingeniería» integral en el área de inteligencia de la Policía. Según detalló Astudillo, se ha procedido a separar a un número significativo de malos elementos que operaban como aliados directos del crimen organizado. El ministro denunció públicamente que estos agentes habían pervertido sus funciones al extremo de convertir sus respectivas zonas y dependencias policiales en verdaderos «feudos» controlados por la delincuencia.
Censura con presunto trasfondo político
En paralelo a la crisis policial, Astudillo se pronunció sobre la reciente moción de censura presentada en su contra por las bancadas de Juntos por el Perú (JPP), Obras y el Partido del Buen Gobierno en la Cámara de Diputados. El ministro desestimó que la medida responda a un cuestionamiento legítimo sobre su gestión, atribuyendo la iniciativa a consignas puramente partidarias y señalando al líder de JPP, Roberto Sánchez, como el principal promotor de la maniobra. Finalmente, advirtió que una eventual destitución de su cargo no solucionará los problemas del país, sino que ahondará la crisis de inseguridad ciudadana y provocará que los criminales terminen «festejando en un pie».


