
La restauración de la iglesia y antiguo convento Nuestra Señora de Guadalupe, en la provincia de Pacasmayo en La Libertad, se encuentra en medio de una controversia luego de que el arzobispo metropolitano de Trujillo, Monseñor Alfredo Vizcarra, se opusiera a que la empresa Paltarumi SAC ejecute los trabajos valorizados en S/30 millones 313 mil 515.
La autoridad eclesiástica sostiene que la Iglesia debe resguardar su investidura y evitar cualquier relación con compañías cuyos recursos tengan un origen cuestionado. «La Iglesia no puede recibir para sus obras de ninguna clase de empresas o dinero que no tiene un origen legal», Monseñor Vizcarra manifestó a Territorio Tomado.
Su posición se sustenta en los cuestionamientos que pesan sobre la compañía, que fue mencionada en una sentencia judicial por lavado de activos contra Sonia Mallqui de la Cruz y Orlando Tumbajulca, quienes recibieron una condena de 25 años de prisión.
De acuerdo con el reportaje de Epicentro TV, ambos sentenciados habrían comercializado mineral aurífero de procedencia ilícita a Paltarumi por cerca de S/2 millones. La empresa fue mencionada en 65 oportunidades en el fallo judicial. Sin embargo, su representante sostuvo anteriormente que los proveedores habían declarado correctamente la procedencia del mineral.
La oposición del arzobispo ha generado malestar entre los integrantes del Comité Pro Restauración del Santuario y Convento de San Agustín de Guadalupe, quienes esperaban que el proyecto se concretara después de años de gestiones. Por su parte, Jymmy Flücker, dueño de Panamericana declaró para su canal. «No entiendo qué razón tiene el arzobispo para estar entorpeciendo. Entiendo que tenga el poder eclesiástico, pero el monasterio no es de él, es del pueblo», afirmó.
El mismo empresario expresó su frustración por el futuro de la intervención. «Estoy súper mortificado, veía el inicio de esto y, como soy soñador, me veía viéndolo acabado», señaló, al lamentar que las diferencias entre el Arzobispado y la empresa puedan impedir la recuperación del patrimonio histórico de Guadalupe.
Otro punto cuestionable según el reportaje de Epicentro, está relacionado con las empresas subcontratadas por Paltarumi para ejecutar los trabajos. Entre ellas figura Administración y Supervisión de Obras Civiles S.A. (Asocsa), cuya sucursal en Perú fue abierta apenas 19 días antes de que se otorgara la buena pro del proyecto. También se cuestionó que no se haya podido verificar su experiencia en restauración de monumentos históricos.
Gobierno Regional responsabiliza al Arzobispado
Según el medio Epicentro, desde el Gobierno Regional de La Libertad, el gerente regional de Cooperación Técnica y Promoción de la Inversión Privada, Julio Chumacero, responsabilizó al Arzobispado por poner en riesgo la ejecución del proyecto. El funcionario señaló que la experiencia del consorcio estaba respaldada principalmente por la empresa panameña y consideró que Paltarumi podría resolver el contrato ante la imposibilidad de ingresar al recinto religioso.
Mientras tanto, la restauración del histórico templo permanece en incertidumbre y enfrenta el riesgo de quedar nuevamente postergada y las protestas contra el arzobispo continúan.


