
El periodista Luis Amoretti, director del medio digital Canal M, conductor del programa Vox Populi y corresponsal de Panamericana Televisión en Chincha, denunció haber sido víctima de graves amenazas de muerte contra su vida, la de su equipo periodístico y la de su familia, luego de cubrir la detención del alcalde del distrito de Sunampe, Jesús Rojas Valerio, investigado por presuntos delitos de corrupción.
Según informó a la Oficina de Derechos Humanos de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP), los hechos se iniciaron el miércoles 21 de enero, tras difundir información relacionada con la captura de integrantes de la gestión municipal. Ese día, un sujeto desconocido lo contactó vía WhatsApp ofreciéndole audios comprometedores del burgomaestre a cambio de dinero. El periodista rechazó la propuesta y bloqueó el número.
Sin embargo, la situación escaló al día siguiente. Desde las 6:29 a. m. del jueves 22 de enero, Amoretti comenzó a recibir insistentes llamadas y mensajes de audio desde otro número. En los audios, los autores se identificaron como “Los Hijos de Dios” y profirieron amenazas directas y explícitas contra el periodista, sus reporteros y su entorno familiar.
Entre los mensajes se escuchan frases como: “Voy a matarte a ti y a todos tus malditos reporteros que andan en la calle. Tenemos ubicados a todos, a la familia tuya”, además de ultimátums como “Más te vale que nos llames” y “Atente a las consecuencias”. Las capturas de pantalla evidencian la reiteración del amedrentamiento.
El comunicador dio aviso inmediato a la Policía Nacional del Perú, aunque rechazó la sugerencia de pactar un encuentro con los extorsionadores por considerar que ponía en riesgo su vida. Amoretti anunció que interpondrá la denuncia formal para que se investigue el origen de las amenazas.
Ante este hecho, la Asociación Nacional de Periodistas del Perú expresó su profunda preocupación y advirtió que se trata de un grave atentado contra la vida y la libertad de prensa. La ANP exigió a las autoridades adoptar medidas inmediatas de protección y una investigación diligente que permita identificar y sancionar a los responsables.
Asimismo, el caso fue reportado al Mecanismo Intersectorial para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos, debido a la gravedad del riesgo que enfrenta el periodista.


