
El reconocido actor cómico y político explicó que su decisión de apoyar a la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, nació estrictamente de su preocupación por la crisis de seguridad ciudadana y no de un interés partidario.
Tras el trágico asesinato de una familia en Tocache, Álvarez convocó públicamente a los dos finalistas presidenciales para exponer sus reformas contra el crimen; ante el llamado, solo Fujimori respondió de inmediato e incorporó a su propia plataforma las drásticas propuestas de «mano de hierro» diseñadas originalmente por el equipo del humorista.
Respecto a las especulaciones que lo vinculaban con los próximos comicios municipales, Álvarez negó rotundamente cualquier intención de postular a la Alcaldía de Lima. Aclaró que, si bien su nombre llegó a barajarse en las redes sociales y entre las bases de su organización política, País para Todos, nunca existió una propuesta formal ni coordinaciones internas con la dirigencia del partido para evaluar seriamente una candidatura al sillón edilicio.


