
El saldo trágico de los devastadores terremotos que sacudieron territorio venezolano el pasado 24 de junio continúa incrementándose de manera dramática, alcanzando la alarmante cifra de 4,829 personas fallecidas hasta la fecha. La actualización de las víctimas fue confirmada a través del parte oficial que difunde cada tarde el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, en representación del gobierno. Esta grave emergencia sísmica ha desatado una dolorosa crisis en diversas regiones del país, donde las autoridades y equipos de rescate continúan evaluando los estragos que dejó el fenómeno natural en la población.
Más allá de la irreparable pérdida de vidas humanas, el informe gubernamental detalla que 16,740 ciudadanos resultaron heridos de diversa consideración durante los fuertes movimientos telúricos que destruyeron infraestructura vial y urbana. Asimismo, el desastre dejó a 17,907 personas despojade sus hogares en una situación de extrema vulnerabilidad, lo que obligó al despliegue de 106 campamentos transitorios que actualmente albergan a 20,857 damnificados. La magnitud de los daños materiales y el elevado número de desplazados plantean ahora un severo desafío humanitario y logístico para la atención asistencial en las zonas afectadas.

