
Eleuterio Lara López, padre del empresario Jenss Lara, rompió su silencio dos semanas después del sanguinario ataque perpetrado por la organización criminal ‘Los Pulpos’ en Trujillo. En una reciente entrevista dominical, el patriarca familiar confirmó que pagó una suma de dinero por la liberación de su hijo, quien permaneció 36 horas cautivo en un reducido y asfixiante espacio acondicionado con balones de oxígeno. Según detalló, los secuestradores establecieron contacto directo exigiéndole un pago inicial de cinco millones de dólares bajo la amenaza de mutilar al joven. «¿Qué querían, que le corten el dedo a mi hijo?», exclamó el padre de familia, explicando que estas amenazas lo obligaron a reunir el dinero del rescate únicamente para salvaguardar la vida de su heredero.
Durante sus declaraciones, Lara desmintió tajantemente que su entorno familiar integre una estructura delictiva dedicada a la extracción ilícita de oro o que mantenga vínculos con Jolín Bazán Valderrama, presunto cabecilla de ‘La Nueva Jauría’. Precisó que las investigaciones fiscales abiertas en 2020 contra su hijo por el caso ‘Los Topos del Frío’ en Pataz fueron formalmente sobreseídas por la justicia, calificando las actuales imputaciones como una campaña de desinformación que daña la reputación de sus negocios. Asimismo, rechazó la versión de que las cuatro víctimas acribilladas en la avenida Húsares de Junín fueran miembros de su seguridad privada, asegurando que solo se trataba de conocidos que acompañaban al empresario esa noche.
En el ámbito investigativo, el general PNP Ricardo Espinoza, jefe de la Región Policial La Libertad, informó sobre avances concluyentes en el caso. Mediante peritajes antropológicos, se identificó a Frank Quesada Cruz como el sujeto que huyó de la escena vistiendo indumentaria policial. Además, las autoridades establecieron que la camioneta utilizada en el plagio pertenecía a Joyce Renato Bereche Maco, quien alquiló el inmueble de cautiverio. Las indagaciones también confirmaron que alias ‘El Viejo’ (Roy Peter Bocanegra) coordinó el traslado de armas y uniformes falsos desde la urbanización El Paraíso, lo que permitió a la Policía Nacional detener a los cómplices que custodiaban este material delictivo.


