
Escalofriantes evidencias extraídas de un teléfono móvil han puesto al descubierto el nivel de cinismo e impunidad con el que operan los sicarios en la región. Durante una reciente audiencia, el Ministerio Público reveló una serie de fotografías y videos alojados en el celular del detenido Julio Zavaleta Quesada, alias «Juliacho», donde se le observa alardeando de múltiples fajos de dinero que constituirían el pago directo por sus crímenes al servicio de organizaciones delictivas.
El material gráfico más incriminatorio expuesto por la Fiscalía data del 14 de mayo de 2026, fecha exacta en la que se perpetró el asesinato por encargo de una víctima identificada como ‘Job’ o ‘Joel’. Aquel mismo día, tras presuntamente ejecutar el crimen, Zavaleta Quesada se tomó una fotografía ocultando su rostro con el emoji de un diablo, seguida inmediatamente por imágenes de billetes de 50, 100 y 200 soles tendidos sobre una cama. Para las autoridades, esta ostentación gráfica representa la confirmación de la «ganancia» obtenida por consumar el sicariato.
Las pericias informáticas demostraron que este comportamiento no fue un hecho aislado, sino un patrón continuo de exhibición de dinero ilícito. El teléfono registra archivos similares fechados el 27 de abril, el 21 de mayo (donde también se halló información sobre armamento) y el 3 de agosto de 2026, con ubicaciones que apuntan al sector Río Seco en El Porvenir. Estas evidencias hunden aún más a Zavaleta, quien ya cumple prisión preventiva por este caso de homicidio, sumándose al contexto de las recientes capturas de la expareja y exsuegra de ‘Jhonsson Pulpo’ por administrar el dinero manchado de sangre de la organización.


