
Una operación federal de gran escala sacudió a la industria de los cruceros luego de que autoridades de Estados Unidos arrestaran a 28 tripulantes, incluidos empleados de Disney Cruise Line, por presuntos delitos relacionados con pornografía infantil y explotación sexual de menores.
El operativo fue ejecutado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en el puerto de San Diego, donde agentes inspeccionaron cinco embarcaciones, entre ellas el crucero Disney Magic. Durante las revisiones, las autoridades hallaron en dispositivos electrónicos material vinculado a la recepción, posesión y distribución de contenido de abuso sexual infantil (CSEM).
De acuerdo con los reportes, varios pasajeros presenciaron parte de los arrestos mientras el crucero se encontraba atracado, generando conmoción entre turistas y trabajadores.
Tras las detenciones, las visas de los implicados fueron canceladas de inmediato y se iniciaron procesos de deportación. Las investigaciones continúan para determinar el alcance de la red y posibles conexiones internacionales.
Disney Cruise Line reaccionó rápidamente al escándalo y aseguró haber colaborado plenamente con las autoridades estadounidenses.
“Tenemos una política de tolerancia cero frente a este tipo de conducta. Estas personas ya no trabajan para la compañía”, declaró un portavoz de la empresa.
Medios internacionales como el New York Post y Economic Times señalaron que la operación formó parte de una ofensiva coordinada contra la explotación infantil y delitos sexuales transnacionales.
El caso ha provocado fuerte indignación pública y vuelve a poner bajo la lupa los controles de seguridad y supervisión dentro de la industria turística internacional.


