
Santos Briceño Cueva pasó un siglo entero sin existir formalmente para el Estado peruano. Su situación de extrema vulnerabilidad fue descubierta en el alejado caserío de La Paquilla, ubicado en el distrito de Cachachi, provincia de Cajabamba (Cajamarca), cuando un gestor local detectó que la anciana carecía de cualquier tipo de documentación. Al no figurar en los registros oficiales, se encontraba completamente desprotegida y privada de derechos fundamentales, lo que le impedía acceder de forma oportuna a servicios esenciales de salud, bonos de apoyo o subvenciones económicas.
Para revertir esta alarmante condición, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), en una acción coordinada con el Programa Nacional PAIS, desplegó un arduo operativo que incluyó la rectificación previa de su acta de nacimiento. Superadas las observaciones legales, el personal especializado tuvo que realizar una travesía extrema de seis horas en vehículo y tres adicionales a pie por senderos de difícil acceso para llegar hasta la vivienda de la beneficiaria y poder registrar sus datos biométricos directamente en su hogar.
Con la próxima emisión y entrega de su Documento Nacional de Identidad (DNI), la longeva ciudadana cajamarquina cerrará una brecha de exclusión que duró diez décadas, abriéndole finalmente las puertas a los programas sociales de soporte y a una atención médica integral.


