
Luego de meses expectantes, el peritaje elaborado por el ingeniero mecánico Aníbal Rozas determinó que las causas de la tragedia del centro comercial Real Plaza Trujillo, que cobró la vida de 6 personas y provocó 80 personas heridas el pasado 21 de febrero, se dieron por una falla arquitectónica indetectable en pernos A36. El informe técnico elaborado por el experto ya habría sido remitido a la Fiscalía.
De acuerdo al documento, los pernos usados no eran los adecuados para la edificación. En su lugar, debieron emplearse un diseño A325, que, gracias a su uso de acero al carbono tratado térmicamente, son recomendadas para estructuras metálicas de gran envergadura. La mala elección habría provocado que las barras de anclaje se fracturaran.
Pese a que se vinculaba el evento con el óxido encontrado en las vigas superiores del techo, los profesionales determinaron que ello no podría haber simbolizado una causa grave por la superficialidad de las manchas en el metal.
Avalado con pruebas de laboratorio, la corrosión de metales y la falta de mantenimiento se volvieron un mito del colapso.
El informe también evidenció que la falla ocurrió en un punto inaccesible que no se podría observar sin desmontar toda la estructura. Volviendo inminente los sucesos que enlutó a todo Trujillo.


