
Las Cataratas del Iguazú, ubicadas en la frontera entre Brasil y Argentina, registraron una crecida extraordinaria debido a las intensas lluvias en la cuenca del río Iguazú. En el lado brasileño, situado en Foz do Iguaçu, estado de Paraná, el caudal alcanzó aproximadamente 15,8 millones de litros por segundo el miércoles 14 de octubre, una cifra que supera ampliamente los niveles habituales de este atractivo natural.
El volumen registrado representa más de diez veces el promedio de 1,5 millones de litros por segundo. Las imágenes difundidas desde el lugar muestran la impresionante fuerza con la que el agua desciende por las cataratas, formando enormes columnas de espuma y neblina que cubren parte de los miradores turísticos.
La crecida se produjo como consecuencia de las precipitaciones acumuladas en los últimos días, que incrementaron considerablemente el nivel del río. Ante esta situación, los responsables del Parque Nacional de Iguaçu activaron protocolos de seguridad para proteger a visitantes, trabajadores e instalaciones.
Cierran pasarelas ante el incremento del caudal
La concesionaria Urbia+Cataratas dispuso el cierre preventivo de la principal pasarela turística del lado brasileño desde el domingo 11 de octubre. Esta estructura permite a los visitantes acercarse a las caídas de agua, pero el aumento del caudal hizo necesario restringir su acceso.
Como medida adicional, los operadores retiraron temporalmente las barandas metálicas de la pasarela para facilitar el paso del agua y disminuir el riesgo de daños estructurales. También se restringieron otros sectores turísticos, mientras determinados senderos y miradores permanecieron habilitados bajo medidas de seguridad.
Monitorean evolución de una crecida excepcional
De acuerdo con los reportes hidrológicos del jueves 15 de octubre, el caudal comenzó a mostrar una disminución progresiva, aunque todavía se mantenía por encima de sus niveles habituales. Las autoridades continúan monitoreando las condiciones para determinar cuándo podrán reabrirse los accesos restringidos.
Aunque el fenómeno alcanzó valores extraordinarios, no se ha establecido que corresponda al mayor caudal registrado en la historia de las cataratas. La evolución del río dependerá de las precipitaciones en su cuenca, por lo que las autoridades mantienen las medidas preventivas.


