
Yessenia Ureta Vargas, alias la ‘China Yessenia’, y su pareja Juan Ayllón Córdova, conocido como ‘Pimpollo’, fueron finalmente capturados tras permanecer meses prófugos de la justicia. La intervención estuvo a cargo de los efectivos de la División de Investigación Criminal (Dipincri) de La Molina, bajo el mando del general Ricardo Espinoza. Ambos detenidos han sido puestos a disposición de las autoridades para continuar con las diligencias de ley y determinar su grado de participación en uno de los crímenes más estremecedores registrados este año en la capital.
Extorsión y tragedia familiar en Manzanilla
Los intervenidos son señalados como los principales sospechosos del fatídico incendio reportado la madrugada del 22 de julio en un inmueble de tres pisos ubicado en el jirón Pisagua, en el asentamiento humano Manzanilla (límite entre La Victoria y el Cercado de Lima). El siniestro cobró la vida de diez integrantes de una misma familia, entre ellos cinco menores de edad y cinco adultos. Según las primeras investigaciones y los testimonios de los deudos, el fuego se originó luego de que dos sujetos en motocicleta rociaran combustible sobre un vehículo estacionado frente a la vivienda. Este presunto atentado sería una represalia por las constantes amenazas extorsivas y exigencias de dinero que recibía la familia por su negocio de alquiler de motocicletas eléctricas en Gamarra.
Fuga y alegatos de inocencia
El cerco policial sobre la ‘China Yessenia’ se intensificó luego de que se difundieran imágenes de su escape de una vivienda en San Miguel, donde permaneció oculta dos días tras la tragedia. Mientras se encontraba en la clandestinidad, la investigada brindó declaraciones a un programa dominical donde rompió en llanto y rechazó tajantemente su vínculo con organizaciones extorsivas o con la autoría del siniestro. «¿Por qué son tan malos en culparme de algo que no he hecho?», cuestionó en su momento. Con su captura y la de su pareja, el Ministerio Público y la Policía Nacional abren una nueva etapa en las pesquisas para esclarecer el móvil exacto y establecer las responsabilidades penales definitivas.


