
La mesa estuvo dirigida por el exviceministro de Minas, Henry Luna, y contó con la participación de representantes del sector público vinculados a la gestión de permisos y autorizaciones para la actividad minera, entre ellos funcionarios del Ministerio de Energía y Minas, el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace), la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp) y otras entidades relacionadas con la regulación y fiscalización de la actividad extractiva.
Durante las exposiciones se destacó que uno de los principales requerimientos de los inversionistas es contar con procesos claros, coherentes y predecibles. En ese sentido, se plantearon tres condiciones fundamentales para mejorar la permisología minera: que los requisitos de los permisos sean consistentes con el tipo de proyecto y no se dupliquen, que se cumplan los plazos establecidos en la normativa para evitar retrasos en la ejecución de las inversiones y, por último, que los requisitos y evaluaciones sean predecibles y no estén sujetos a interpretaciones discrecionales.

Asimismo, se analizó los principales factores de percepción política que influyen en las decisiones de inversión minera. Entre ellos destacan la incertidumbre en la administración e interpretación de las regulaciones existentes, la duplicidad e inconsistencias regulatorias, la carga tributaria, la incertidumbre sobre áreas protegidas y propiedad de tierras, así como aspectos vinculados a infraestructura, estabilidad política, legislación laboral y seguridad interna.


