
La reciente detención de un fiscal del Ministerio Público, sorprendido en flagrancia cuando presuntamente recibía una coima de 3 mil dólares, ha generado un nuevo episodio de controversia dentro de la institución. El caso, que se suma a otros cuestionamientos por inconducta funcional, ha reavivado el debate sobre la situación interna de la Fiscalía y el nivel de corrupción que, según diversas voces, se ha ido normalizando dentro de sus estructuras.
Ante este escenario, el congresista por La Libertad, Diego Bazán, se pronunció con dureza al advertir que el problema de fondo no es aislado, sino sistémico. “Ya nos damos cuenta del tipo de fiscales que tenemos”, señaló, recordando que este no sería el primer caso en el que un representante del Ministerio Público es acusado de actos ilícitos. Según indicó, estos hechos deberían llevar a la ciudadanía a reflexionar sobre la verdadera dimensión del deterioro institucional.
Bazán enfatizó que la crisis va más allá de los escándalos mediáticos: «He denunciado en diversas ocasiones que, pese a que se han capturado 23 mil personas en flagrancia delictiva, solo 1.500 casos llegan a ser incoados en el Poder Judicial». Para el parlamentario, esta brecha evidencia una Fiscalía que no actúa con firmeza contra los delincuentes. «Si no está corrupto, está comprado; y si no está comprado, está amenazado», afirmó, cuestionando la efectividad del Ministerio Público.
El legislador insistió en que la falta de acusación fiscal contribuye directamente a que miles de detenidos vuelvan rápidamente a las calles. En su opinión, este cuello de botella se explica por una estructura debilitada, sin control interno y vulnerable a presiones externas, lo que finalmente afecta la seguridad ciudadana.
Por ello, Bazán aseguró que es urgente una reforma profunda dentro del Ministerio Público y saludó el anuncio del fiscal Tomás Alejino Gálvez, quien afirmó que se impulsarán cambios para reordenar la institución. «Necesitamos una reforma urgente desde adentro», remarcó el congresista, exhortando a las autoridades a tomar decisiones inmediatas ante lo que considera una crisis sin precedentes.


