
El clima político en el sur del país se ha encendido nuevamente. Los familiares de los ciudadanos fallecidos durante las protestas del 9 de enero de 2023 en Puno protagonizaron una contundente protesta para expresar su más enérgico rechazo a la llegada de la presidenta de la república, Keiko Fujimori, a la «ciudad calcetera». La mandataria tenía programada una visita oficial para inaugurar proyectos de agua potable y otras obras locales; sin embargo, los deudos advirtieron que se encontraban organizados para impedir su ingreso y hacer sentir su descontento por los trágicos sucesos de su gestión.
Rechazo rotundo y exigencia de disculpas públicas
Con arengas y pancartas, los manifestantes se congregaron en la urbanización La Capilla para dejar en claro que la jefa de Estado no es bienvenida en la región. Los familiares de las víctimas sostuvieron que la visita gubernamental resulta una provocación mientras no exista un reconocimiento de responsabilidad y un pedido expreso de disculpas públicas hacia el pueblo puneño por las vidas perdidas. «No vamos a permitir que este personaje llegue acá», manifestaron los voceros de los colectivos, remarcando que mantendrán sus protestas y acciones de rechazo de manera indefinida hasta que se esclarezcan los hechos.
Críticas al fuero militar y exigencia de justicia ordinaria
Durante la movilización, los deudos también cuestionaron los marcos normativos y el manejo judicial en torno a las investigaciones por las muertes ocurridas durante la crisis social. Los manifestantes rechazaron la intervención de tribunales castrenses y exigieron que los casos sean investigados estrictamente por la justicia ordinaria, argumentando que todos los ciudadanos tienen derecho a acceder a un debido proceso sin privilegios. Los familiares concluyeron que continuarán en pie de lucha exigiendo justicia verdadera para sus hermanos caídos, al margen de la entrega de obras públicas en la región.


