
Una investigación del Centro de Aplicación UPAO Multimedios (CAUM) encendió las alertas sobre el impacto de la desinformación digital en adolescentes: el 65,1 % de los estudiantes encuestados confesó haber creído alguna vez en información que luego resultó falsa.
El dato surge de una investigación exploratoria que se aplicó, por conveniencia, a 318 escolares de quinto grado de secundaria de cuatro instituciones educativas de La Libertad, participantes del taller interactivo “Redes en tu vida: ¿todo es verdad?”, desarrollado por la UPAO con enfoque entre pares.
Previo al taller, los estudiantes respondieron un cuestionario anónimo que permitió trazar un mapa de actitudes: el 34,3 % dijo que comparte contenidos sin verificar; el 64,2 % ha visto retos virales peligrosos; y el 27 % admite haber reenviado algo que después supo que era falso.

En paralelo, se halló una brecha entre la autopercepción y la conducta real: aunque el 65,7 % dice que “nunca” o “casi nunca” comparte sin verificar, más de la mitad ha sido víctima de engaños.
Esta contradicción refleja un fenómeno conocido como “sesgo de deseabilidad social”, donde los encuestados tienden a responder lo que creen correcto, más que lo que realmente hacen.
La actividad fue conducida por estudiantes del Programa de Comunicación y Medios Digitales de la UPAO, quienes asumieron la responsabilidad de dictar el taller con solvencia y sensibilidad, fortaleciendo así su formación académica en contextos reales y con impacto social. Esta metodología entre pares permitió generar una conexión cercana y didáctica con los escolares participantes.
La muestra, no probabilística y de tipo intencional, estuvo compuesta por 156 mujeres (49,1 %) y 162 varones (50,9 %), de los colegios Claretiano (85), La Asunción (60), Brüning (60) y Casa Grande (113).
Esta diversidad permitió captar tendencias de una generación hiperconectada que decide cada vez más con base en lo que ve, escucha o reacciona en línea.


