
La Asociación de Panaderías de La Libertad (ASPAN-LL), liderada por Saúl Pérez, ha solicitado una reunión urgente con el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, para abordar la creciente ola de extorsión que afecta al sector.
En una reciente reunión con el viceministro de Seguridad Pública, Julio Díaz Zulueta, la directiva de ASPAN expresó su preocupación por el impacto de la criminalidad en la región y la falta de medidas efectivas para frenarla.

Según el gremio, el 40% de panaderías y pastelerías en La Libertad han sido víctimas de extorsión, obligadas a cerrar sus establecimientos o pagar cupos a bandas criminales para poder operar. Esta situación no solo golpea al sector panadero, sino también a la industria manufacturera, el transporte, el turismo y otros rubros, generando un clima de temor e incertidumbre.
El panorama se agrava con recientes atentados, como el ataque con explosivos al Ministerio Público, que han recordado episodios de terrorismo del pasado. Especialistas advierten que, sin una política de seguridad ciudadana efectiva, la criminalidad seguirá en aumento, afectando la economía y la estabilidad social del país.


