
El gobierno de Estados Unidos reconoció que el presidente Donald Trump está considerando distintas alternativas para adquirir Groenlandia, incluida la posibilidad de utilizar a las fuerzas armadas. Así lo confirmó la Casa Blanca, al señalar que el territorio representa una prioridad de seguridad nacional para Washington.
La declaración se produjo luego de que Trump reiterara durante el fin de semana que Estados Unidos “necesita” Groenlandia, una región semiautónoma que forma parte de Dinamarca, miembro de la OTAN. Desde la Casa Blanca indicaron que el mandatario y su equipo “analizan diversas opciones” y que el uso del ejército “siempre está a disposición del Comandante en Jefe”.
La reacción europea fue inmediata. Seis países del continente expresaron su respaldo a Dinamarca y afirmaron que solo el pueblo groenlandés y el gobierno danés pueden decidir el futuro del territorio. En un comunicado conjunto, advirtieron que cualquier intento de imposición externa sería inaceptable.
Por su parte, la primera ministra danesa Mette Frederiksen alertó que una agresión de Estados Unidos contra Groenlandia significaría el fin de la OTAN, al tratarse de un ataque directo contra un país aliado.
El debate se reaviva en un contexto internacional marcado por una mayor tensión geopolítica y por recientes acciones militares de Washington en otros escenarios. Groenlandia es considerada estratégica por su ubicación en el Ártico, sus rutas marítimas y sus recursos naturales, factores que la han colocado nuevamente en el centro de la agenda internacional.


