
La Casa Blanca anunció este lunes que suspende toda la asistencia exterior «financiada por o a través del Departamento de Estado y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para su revisión». Esta medida incluye al Perú que recibe asistencia de USAID, especialmente en la lucha antidrogas.
El comunicado indica que «está iniciando una revisión de todos los programas de asistencia exterior para garantizar que sean eficientes y coherentes con la política exterior de los Estados Unidos en el marco de la agenda de Estados Unidos Primero». Así, se ha congelado 630 millones de dólares que debía recibir Perú como ayuda hasta el 2030.

Esta medida, que entró en vigor con un plazo de evaluación de 90 días, surge dentro del contexto de un ajuste en la política exterior de Estados Unidos, en la que se cuestionan los resultados obtenidos en la lucha contra el narcotráfico en varios países de la región, entre ellos Perú.
El gobierno de Estados Unidos ha sido uno de los principales financiadores de la lucha contra el narcotráfico en América Latina, proporcionando recursos y apoyo logístico, como helicópteros, para combatir los cultivos ilegales y las organizaciones criminales. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, el narcotráfico sigue siendo un problema persistente, especialmente en países como Perú y Colombia.


