
El comercio informal en las calles aledañas a Gamarra se encuentra bajo el asedio constante de nuevas mafias extorsivas que exigen pagos de hasta 10 soles diarios a más de mil ambulantes para permitirles operar en la vía pública. Según denunció la presidenta de la Asociación Empresarial Gamarra Perú, Susana Saldaña, la totalidad de los vendedores informales que ocupan los espacios del Damero C son víctimas de cobros obligatorios bajo amenazas físicas y violencia, lo que demuestra la rápida recomposición del crimen en la zona.
La disputa territorial por este ilícito negocio se ha recrudecido dramáticamente en las últimas semanas tras la caída de los cabecillas de «Los Pulpos de La Victoria», dejando un saldo trágico de asesinatos y ataques armados perpetrados por sicarios en zonas comerciales. Esta ola de violencia se extiende también hacia las galerías formales, que ya reportan amenazas de bandas como «Los Capuchas Negras», en un preocupante contexto nacional donde el país promedia 70 denuncias diarias por extorsión en el primer semestre del año.

