
Una intensa actividad sísmica se registró este miércoles en distintas partes del mundo. En Japón, un terremoto de magnitud 6,9 sacudió la costa oriental de la prefectura de Iwate, en el norte del país. El movimiento telúrico ocurrió a una profundidad de aproximadamente 50 kilómetros y se sintió en varias ciudades de la región, además de percibirse levemente en Tokio. Las autoridades descartaron cualquier riesgo de tsunami y, hasta el momento, no se han reportado víctimas ni daños significativos.
En contraste, Venezuela enfrentó una situación más crítica tras ser sacudida por dos fuertes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 con apenas 39 segundos de diferencia. Los sismos tuvieron como epicentro el estado Carabobo y causaron daños en diversos edificios de Caracas, además de interrupciones en algunos servicios. Aunque las autoridades aún no han confirmado el número de víctimas, reportes preliminares indican derrumbes de viviendas y personas atrapadas bajo los escombros, mientras continúan las labores de evaluación y rescate.

