
Una fotografía de estudiantes del Colegio San Juan recibiendo clases sin carpetas ha desatado una nueva polémica en La Libertad, dejando al descubierto no solo la precariedad dentro del plantel, sino también graves falencias en la supervisión y capacidad de respuesta del propio Gobierno Regional.
La gobernadora Joana Cabrera se declaró “indignada” por la imagen y responsabilizó a la dirección del colegio por no reponer a tiempo el mobiliario.
“Si unas carpetas son retiradas, el director debe reponerlas de inmediato”, señaló Cabrera. Pero el caso revela que la autoridad regional tampoco garantizó un seguimiento adecuado, pese a que el Gobierno Regional había adquirido mobiliario nuevo que terminó siendo retirado por observaciones sin resolver. La gobernadora reconoció que se informó irregularmente que “todo estaba bien”, pero dicho documento llegó hasta su despacho sin ser advertido.
Cabrera afirmó que ha pedido un informe urgente y ordenó trasladar carpetas de otras instituciones mientras se resuelven las observaciones.
“Estamos haciendo muchas cosas”, aseguró la gobernadora al referirse al programa regional de mantenimiento escolar. Sin embargo, el caso del San Juan pone en duda la eficacia de ese trabajo, pues una institución emblemática terminó sin mobiliario para sus alumnos.
La crisis ha encendido las alarmas sobre el manejo del sector Educación en La Libertad y ha generado llamados para que se determinen responsabilidades reales, tanto en la dirección del colegio como en la supervisión regional que, una vez más, reaccionó tarde.


