
Tras 8 días de los devastadores terremotos que sacudieron la zona, y luego de 114 horas de intensa búsqueda ininterrumpida, los equipos de rescate lograron encontrar con vida a Hernán Gil, guardia de seguridad en un edificio de Catia La Mar en La Guaira.
El hombre se encontraba en su caseta de vigilancia cuando ocurrió el colapso de la estructura, quedando atrapado entre los escombros. Desde entonces, más de 100 rescatistas no cesaron en las labores de búsqueda pese a las difíciles condiciones y el riesgo constante en la zona afectada.
Rescate
En un inicio, los rescatistas intentaron sacarlo, pero el espacio era demasiado reducido para una extracción segura. Ante ello, decidieron ampliar el túnel y reforzar la zona antes de intentar nuevamente.
De acuerdo con voluntarios de la Cruz Roja Venezolana, su supervivencia se debió a un hecho clave: una garita de vigilancia habría amortiguado el impacto del colapso, generando un pequeño vacío que le permitió mantenerse con vida durante más de una semana.
El operativo contó con la participación de equipos locales y la Cruz Roja Venezolana, que finalmente lograron estabilizarlo y trasladarlo en una ambulancia para recibir atención médica inmediata.
En medio de la desesperación, su esposa nunca perdió las esperanzas y permaneció en el lugar durante todo el proceso, aferrada a la posibilidad de reencontrarse con él con vida.
El rescate ha generado escenas de alivio y emoción entre los rescatistas y la población, convirtiéndose en un momento de esperanza dentro de la tragedia.


