
La violencia homicida en el país muestra una tendencia preocupante durante los primeros días del gobierno de Keiko Fujimori. El 77,5 % de los homicidios registrados entre el 28 de julio y el 14 de agosto fueron cometidos con armas de fuego, según cifras del SINADEF analizadas por el especialista Juan Carbajal.
El porcentaje representa el nivel más alto registrado al comparar las últimas nueve gestiones presidenciales. Durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, los homicidios con proyectil de arma de fuego representaron el 45,1 % del total, mientras que la cifra fue aumentando progresivamente hasta llegar al 67,1 % durante la gestión de Dina Boluarte y al 71,3 % en los gobiernos de José Jerí y José María Balcázar.
En los primeros 18 días de la actual administración, 79 de los 102 homicidios contabilizados fueron perpetrados con armas de fuego. Además, hasta el 16 de agosto, la cifra estimada de asesinatos habría ascendido a 105 casos.
Lima concentra la mayor cantidad de homicidios, con 34 casos, seguida por La Libertad con 12, Callao con 8, Piura con 7 y Tumbes con 6. El incremento ocurre mientras el Gobierno y la Policía Nacional enfrentan cuestionamientos por la estrategia contra la inseguridad.
La PNP tenía previsto presentar sus resultados de seguridad el pasado 16 de agosto, pero la conferencia fue suspendida y no se anunció una nueva fecha. La situación se produce además en medio de la incertidumbre sobre la continuidad del comandante general de la PNP, Óscar Arriola.
El escenario deja una cifra que vuelve a poner el foco sobre el uso de armas de fuego en los crímenes y sobre la capacidad del Estado para contener una violencia que mantiene una tendencia ascendente.


