
Pobladores alertaron de que las actividades mineras ilegales se están expandiendo, llegando a contaminar el agua para consumo humano y la utilizada para riego, en el distrito de Huamachuco, provincia de Sánchez Carrión, región La Libertad.
Ahora estas labores de minería no solo se estarían concentrando en la zona de cerro El Toro, sino también en áreas reservadas de la provincia, como la laguna Sausacocha donde, a pesar de las denuncias de los lugareños, las labores no se han detenido y la ejecución de la nueva planta procesadora llamada La Minita S.A.C sigue en marcha muy cerca a esta área turística del ande liberteño.
En este sector, los mineros ilegales no tendrían ningún reparo en utilizar el agua destinada al consumo humano para procesar el mineral. Incluso se explota laboralmente a menores de edad y hasta mujeres. Aquí ningún poblador se atreve a denunciar por temor a las represalias.
Las autoridades de la comunidad sindicaron a Guillermo Gonzáles como uno de los propietarios y a su cuñado, el cuestionado pastor evangélico, Oswaldo Alva Polo, quien es dueño de otra planta procesadora de mineral en el caserío de Shiracmaca, zona tomada por los mineros ilegales. Sin embargo Alva, quien intenta ser nombrado agente municipal, niega tener vínculos con esa operación minera.
En tanto, el último lunes el Consejo Regional de La Libertad aprobó el informe de la Comisión Investigadora en relación a esta problemática de la minería ilegal en el Cerro El Toro y que recoge la necesidad de intervenir la zona, la cual ha sido escenario de una serie de muertes al interior de socavones ilegales, explotación de menores, tráfico de explosivos, entre otros delitos.


