
Un juez de Salta, Argentina, ordenó que un hombre pague una pensión alimenticia mensual para el perro que compartía con su expareja antes del divorcio. La resolución reconoció al animal como un “ser sintiente con derechos”.
El caso surgió luego de que la mujer asumiera el cuidado permanente del llamado “perrhijo” y solicitara apoyo económico por los gastos de alimentación, vacunas, medicamentos y atención veterinaria. El juzgado consideró que la mascota formaba parte del núcleo familiar.
Además de la manutención, el fallo estableció un régimen de visitas obligatorio y remarcó que ambos exintegrantes de la pareja deben velar por el bienestar del animal. La decisión se volvió viral y abrió debate sobre el reconocimiento legal de las familias multiespecie.


