
La migración venezolana en el Perú vuelve a estar en el centro del debate tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas de Estados Unidos, ocurrida el 3 de enero, en medio de la prolongada crisis política y humanitaria que atraviesa Venezuela. De acuerdo con cifras de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), cerca de ocho millones de venezolanos se han visto forzados a abandonar su país en los últimos años, configurando uno de los mayores éxodos de la región.
El Perú se ha convertido en uno de los principales destinos de esta migración. Según información oficial de la Superintendencia Nacional de Migraciones, más de un millón de ciudadanos venezolanos residen actualmente en territorio peruano. Sin embargo, solo poco más del 30% mantiene una situación migratoria regular, lo que evidencia las dificultades para acceder a mecanismos de regularización y empleo formal.
De acuerdo con un documento remitido por Migraciones a El Comercio, hasta el 10 de diciembre de 2025 se registraban 1’247.942 ciudadanos venezolanos en el país. De ese total, el 56,8% —equivalente a 708.716 personas— se encuentra en condición migratoria irregular, ya sea por haber vencido su plazo de permanencia o por haber ingresado sin pasar por el control migratorio correspondiente.
Las cifras reflejan además una problemática de alcance mayor. En el Perú hay 1 083 422 extranjeros en situación migratoria irregular, procedentes de 194 países, y el 65,4% de ellos son venezolanos, según los registros oficiales. Este panorama plantea desafíos urgentes para la política migratoria del Estado, especialmente en un contexto regional marcado por la inestabilidad política en Venezuela y el impacto social de su diáspora.


