
El ministro del Interior, César Astudillo, ratificó la confianza al comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Óscar Arriola, pese a los de 150 asesinatos ocurridos en las primeras dos semanas del gobierno de Keiko Fujimori.
El funcionario defendió al jefe de la PNP indicando que «el año pasado habían 500 muertos más que este». En tanto, transportistas de Lima y Callao volverán a paralizar sus labores debido a la seguidilla de asesinatos y extensiones contra ellos.


