
El Servicio de Seguridad de Ucrania afirmó que en un ataque con drones han sido bombardeados varios aeródromos militares en Rusia. Este es un ataque a gran escala que se preparó año y medio. Entre las bases aéreas alcanzadas están Diaguilevo e Ivánovo, en las regiones centrales de Riazán e Ivánovo.
La operación recibió el nombre de “Telaraña” y fue supervisada personalmente por el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky. Según fuentes del SBU, primero se introdujeron de contrabando drones FPV en Rusia, seguidos posteriormente por cabinas móviles de madera.

Una vez en territorio ruso, los drones se ocultaron bajo los techos de estas cabinas instaladas en camiones. En el momento del ataque, los techos se abrieron a distancia, lo que permitió que los drones despegaran y atacaran las bases aéreas cercanas.
El Ministerio de Defensa de Rusia denunció este «ataque terrorista» de Ucrania contra «aeródromos en las regiones de Murmansk, Irkutsk, Ivanovo, Riazan y Amur». En una nota, aseguró que en los aeródromos militares de las regiones de Ivanovo, Riazan y Amur «se repelieron todos los ataques terroristas». Pero admitió que «en las regiones de Murmansk e Irkutsk, como resultado del lanzamiento de drones desde las inmediaciones de los aeródromos, varias unidades de aeronaves se incendiaron».


