
Una grave denuncia pública ha puesto nuevamente en evidencia las deficientes condiciones de salubridad y mantenimiento en las que opera el Hospital Belén de Trujillo. Una paciente que acudió al nosocomio alzó su voz de protesta tras recibir una silla de ruedas en un estado completamente deplorable. Según explicó la afectada, el equipo médico de traslado no solo evidenciaba un severo deterioro físico y falta de mantenimiento, sino que representaba un directo peligro sanitario para cualquiera que lo utilizara.
La indignación de la denunciante escaló al revisar detenidamente el asiento que le habían asignado, descubriendo que este albergaba basura acumulada en sus pliegues e incluso cucarachas caminando por la estructura. Ante este panorama, la usuaria grabó el hecho y arremetió con frustración contra la gestión del centro de salud, exclamando la frase: “El hospital de los pobres”, en alusión al desinterés y desatención que sufren las personas de bajos recursos que asisten diariamente al establecimiento.

