
La muerte de al menos ocho recién nacidos en el hospital José Cayetano Heredia, en Piura, ha generado preocupación entre la población y reavivado el debate sobre la calidad de atención en los servicios neonatales.
Padres de familia denunciaron que los fallecimientos ocurrieron en circunstancias que consideran irregulares y alertaron sobre una posible presencia de infecciones intrahospitalarias en la unidad neonatal, un área especialmente sensible dentro del sistema de salud. Según los testimonios, varios bebés habrían presentado complicaciones similares durante su hospitalización.
Katerine Pupuche y Felipe Pacherrez, familiares afectados, expresaron su dolor y exigieron respuestas inmediatas. Uno de los casos más impactantes es el de Cristian Silva, quien perdió a uno de sus mellizos, mientras que el otro continúa internado con complicaciones. Por su parte, Estrella Villegas informó que su bebé permaneció hospitalizada durante 80 días sin mostrar mejoría.
Ante las denuncias, EsSalud emitió un comunicado en el que desmintió que las muertes hayan sido causadas por infecciones intrahospitalarias. La institución señaló que los decesos se debieron a factores como malformaciones congénitas, prematuridad y bajo peso al nacer. Asimismo, aseguró que durante la atención médica se cumplieron los protocolos de bioseguridad establecidos.
Tras lo ocurrido, los padres exigieron una investigación exhaustiva que permita esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades. También solicitaron la intervención de las autoridades competentes para garantizar la seguridad de los recién nacidos hospitalizados.
El caso ha puesto en evidencia la necesidad de mayor transparencia en situaciones que involucran la salud neonatal, así como el fortalecimiento de los controles en los establecimientos de salud.


