
En un rápido y contundente operativo realizado en el asentamiento humano Primero de Mayo, en el Cercado de Lima, la Policía Nacional del Perú (PNP) logró liberar a dos ciudadanos extranjeros que se encontraban secuestrados. Durante la intervención, los agentes capturaron a Antony Rangel Briceño, de 27 años, un presunto integrante de la peligrosa organización criminal Tren de Aragua que ya contaba con antecedentes penales previos.
Según informó el comandante general de la PNP, Óscar Arriola, los delincuentes exigían el pago de 12.000 dólares a cambio de la libertad de los rehenes. Las pesquisas iniciales determinaron que el móvil del secuestro está estrechamente ligado a las redes de trata de personas y a cobros extorsivos por el ingreso irregular de migrantes al país. Tras su liberación, tanto la ciudadana colombiana como el ciudadano venezolano recibieron atención médica y fueron puestos de inmediato bajo estricto resguardo policial.
El despliegue policial no solo permitió salvar la vida de las víctimas, sino que también representó un duro golpe logístico para la delincuencia en la capital. En el inmueble, las autoridades incautaron un arma de fuego lista para disparar, cuatro motocicletas lineales y una considerable cantidad de narcóticos, incluyendo marihuana y cientos de ketes de pasta básica de cocaína.


