
El operador detrás de las «granjas de bots»
Un reciente informe de la Unidad de Investigación de Latina Noticias ha puesto al descubierto los oscuros nexos del consultor político argentino Fernando Cerimedo con el último proceso electoral peruano. Cerimedo, reconocido por su rol en campañas presidenciales de la región, se encuentra actualmente detenido en Bolivia acusado de intento de feminicidio contra su expareja, Nadia Beller Delgadillo, quien sobrevivió a un ataque armado. Durante el allanamiento a sus propiedades en La Paz, la Fiscalía boliviana incautó equipos electrónicos destinados a operar una «granja de bots», una red de usuarios falsos utilizada para manipular el debate público, amplificar narrativas y ejecutar campañas de desprestigio contra opositores.
Monitoreo electoral y el nexo con Keiko Fujimori
Las pruebas entregadas por Beller, que incluyen chats y audios, contradicen directamente a la presidenta Keiko Fujimori, quien en su momento intentó desmentir la participación del estratega. La documentación revela que Cerimedo organizó reuniones virtuales y monitoreó en tiempo real el avance de los resultados oficiales de la ONPE durante la segunda vuelta. Su nivel de involucramiento fue tal que los registros migratorios confirman su ingreso a Lima entre el 27 y 28 de julio con la expectativa de asistir a la toma de mando presidencial, invitación que finalmente no se concretó. Previamente, en el mes de febrero, el asesor ya había coincidido y conversado con Fujimori durante un evento en Miami.
Coordinaciones locales y el plan para «tumbar» autoridades
La investigación también desentrañó la red de operadores locales con los que Cerimedo interactuaba. Se confirmó su participación activa en el grupo de WhatsApp denominado ‘Defensores del Perú’, donde coordinaba líneas comunicacionales junto al empresario de seguridad Wilson ‘Cucho’ Gómez-Barrios. Aunque el diputado de Fuerza Popular, Diethell Columbus, marcó distancia asegurando que el partido no gestionaba dicha «iniciativa ciudadana», los mensajes evidencian un profundo interés en desestabilizar la política nacional. En chats fechados en febrero de 2026, el asesor argentino se refirió a las citaciones judiciales del entonces presidente José Balcázar con la frase «lo vamos a tumbar», confirmando su persistente injerencia en la coyuntura del país.


