
Ronderos del caserío de Hualcuy, en Ayabaca (Piura), aplicaron justicia comunal contra el alcalde provincial Darwin Quinde Rivera, a quien le propinaron chicotazos durante una reunión en reclamo por el presunto incumplimiento de compromisos asumidos con la población.
Según se conoció, el burgomaestre habría incumplido con el alquiler de una banda de músicos para las rondas campesinas.
Los ronderos pidieron explicaciones a Quinde Rivera, pero al no obtener respuesta satisfactoria optaron por azotarlo en los glúteos.


