
Trujillo se quedó sin agua por más de una semana tras el paso del ciclón Yaku. Pese a que el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de La Libertad (Sedalib) comunicó que entregaría el líquido en cisternas, muchos sectores quedaron en el olvido.
Ante ello, comenzó una serie de críticas al servicio que brinda Sedalib y todo se agravó aún más cuando se recordó que la empresa cobra el agua más cara de todo el Perú.
Agua más cara
Según la estructura tarifaria de Sedalib, los trujillanos pagamos 4 soles con 36 céntimos por cargo fijo, más el cobro por agua y alcantarillado, de acuerdo a la categoría, por metro cúbico de agua.

En 2019, la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass), en una nota de El Comercio, dio a conocer que los trujillanos pagan por el agua más cara del país, seguidos por Cusco, Madre de Dios y Lima.
En abril de este año, el alcalde de Trujillo, César Arturo Fernández, con una actitud prepotente, acudió a una de las reuniones con los directivos de Sedalib, exigiendo que todos sus miembros den un paso al costado. El burgomaestre criticó que, pagando 0.26 céntimos por el metro cúbico de agua a Chavimochic, la empresa cobre más de 4 soles a los usuarios.
Serios cuestionamientos
Ante los cuestionamientos de la población y tras el pedido del Consejo Regional de La Libertad, el gerente de Sedalib, Juan Mimbela, expuso frente a ellos las razones de la tarifa del servicio de agua potable para Trujillo.
Sedalib no solamente estaría realizando cobros excesivos en el agua potable de las viviendas de los trujillanos, sino también para regar las áreas verdes y el piso de la plaza de Armas de Trujillo.
Así lo denunció el regidor Giancarlo Toribio, quien informó a N60 que la empresa de agua y alcantarillado está cobrando aproximadamente 7 mil soles por este servicio, dinero que pagan todos los ciudadanos.
No hay luz al final del túnel
Tras la presentación del gerente de Sedalib en el Consejo Regional, el consejero por Trujillo, Robert de La Cruz, explicó que las autoridades se reunirán para proponer otra tarifa.
La autoridad regional explicó que la tarifa actual propuesta por Sedalib fue aprobada en 2020 por la Sunass y rige desde el año siguiente, con una vigencia de cinco años, es decir, hasta el 2026. En aquella ocasión, ninguna autoridad la objetó.
De esta manera, los trujillanos tendríamos que esperar hasta el 2026 para tener una esperanza de que el pago por nuestros recibos de agua potable sea más justo con lo que consumimos. Todo dependerá de la fiscalización de las autoridades y la voz de los ciudadanos.


