
Una jornada de tensión se vivió este martes en Europa luego de que siete vuelos con destino a Varsovia, Sofía, Roma y Murcia recibieran amenazas de bomba. Los avisos obligaron a desviar una aeronave, cerrar temporalmente dos aeropuertos y movilizar a equipos especializados en desactivación de explosivos en cuatro países. Todos los aviones aterrizaron sin incidentes y las inspecciones descartaron la presencia de artefactos explosivos.
Cuatro de los vuelos amenazados pertenecían a la aerolínea Ryanair. Expertos en seguridad aérea consideran que la simultaneidad y distribución geográfica de los avisos podrían apuntar a una operación deliberada. Incluso, algunos especialistas advierten que estos incidentes podrían formar parte de una estrategia de ataques híbridos para desestabilizar Europa, una modalidad que ha sido atribuida a actores estatales como Rusia. Sin embargo, hasta el momento no existen pruebas que responsabilicen al Kremlin.
La preocupación aumenta porque también se reportaron amenazas contra 271 escuelas en Italia y ataques informáticos que alteraron los sistemas de refrigeración de supermercados en varios países europeos. La Comisión Europea informó que sigue de cerca los acontecimientos y mantiene comunicación con los Estados afectados, aunque advirtió que todavía es prematuro determinar si todos los incidentes están relacionados. Mientras tanto, las investigaciones continúan y las autoridades mantienen activos los protocolos de seguridad.
Información del diario El País


