
El suspendido alcalde de Trujillo, Arturo Fernández Bazán, sigue desafiando al Poder Judicial. Esta vez, no se presentó a la audiencia judicial que se había programado hoy, jueves 1 de agosto, en la querella por difamación agravada que le ha entablado el arqueólogo Ricardo Morales Gamarra, a quien Fernández acusó, sin prueba alguna, de traficar piezas arqueológicas.
Fernández adujo que había sufrido un accidente con golpe en la espalda que le afectó su prótesis en la cadera. El escrito con la excusa fue presentado 30 minutos antes por el nuevo abogado del burgomaestre, Juan Eduardo Sánchez Iglesias.

Según se supo, el cuestionado Arturo Fernández se encontraría internado en el Hospital Carlos Alcántara, de la Molina, en la capital del país. La jueza que ve el caso indicó que la audiencia ya se había instalado y se hallaba en uso de la palabra el abogado de Ricardo Morales. En esos momentos renunció el letrado defensor del díscolo burgomaestre.
Es de señalar que Fernández Bazán ya tiene una sentencia por difamación agravada contra la policía femenina Nataly Rojas Rojas, quien sufrió insultos vulgares de parte de Arturo Fernández.


