
La delincuencia no se detiene. Mientras se jugaba el partido entre Perú y Uruguay se registraron al menos dos detonaciones extorsivas que afectaron a dos familias.
Uno de los incidentes ocurrió en una vivienda ubicada entre la calle Astopilco y el pasaje Chacón Becerra, donde un explosivo dañó la puerta y el interior del predio. Los extorsionadores exigen una suma considerable de dinero a cambio de no atentar contra la vida de la familia afectada.
Simultáneamente, otro artefacto explosivo fue detonado en el pasaje Tumi, en la urbanización El Cortijo. Vecinos señalaron que la casa pertenece a una familia supuestamente vinculada a la minería y que ya ha sufrido varios atentados a pesar de tener un sticker extorsivo.
Ambos hechos han generado preocupación en las zonas afectadas, donde los residentes viven bajo constante amenaza de la delincuencia organizada


