
Una tragedia sufrió una turista canadiense de 55 años que intentaba fotografiar un tiburón en aguas poco profundas en una playa de las Islas Turcas y Caicos: el escualo la atacó y le cercenó las manos. Estas islas están ubicadas en el Caribe.
La mujer fue atendida en un hospital antes de abandonar la isla Providenciales, un lugar muy concurrido por los que practican buceo y buscan sol, rodeado de aguas turquesas. El tiburón medía unos seis pies de largo (1,80 m), según el gobierno de Turcas y Caicos, pero su especie no estaba clara.
La turista había “intentado interactuar con el animal” en un intento de tomarle fotografías antes de ser mordida, según un comunicado del Departamento de Medio Ambiente y Recursos Costeros de Turcas y Caicos.
El año 2024, el Archivo Internacional de Ataques de Tiburones de la Universidad de Florida, una organización que rastrea datos sobre tiburones, registró 88 mordeduras confirmadas en todo el mundo.


