
Tras el revuelo generado por la circulación de una fotografía que mostraba carpetas en aparente mal estado, autoridades educativas salieron a aclarar que la imagen fue tomada en pleno proceso de reorganización y no representa la situación real del colegio. Según indicaron, la captura habría sido difundida de forma “malintencionada”, generando alarma injustificada entre padres y estudiantes.
Explicaron que el mobiliario estaba siendo reacondicionado luego de haber sido prestado al colegio Alva Ascurra, y que los trabajos de mantenimiento ya se encuentran en ejecución. Recordaron además que, por tratarse de procesos estatales, existen pasos técnicos y administrativos que deben cumplirse antes de reincorporar las carpetas a las aulas.
Las autoridades lamentaron que la fotografía viralizada haya afectado la imagen del colegio y generado sospechas infundadas sobre un eventual uso de material deteriorado. Aseguraron que la institución está tomando acciones correctivas y que parte del mobiliario en desuso será dado de baja para habilitar una nueva etapa de renovación.
Pese a la controversia, reiteraron que el objetivo es garantizar que los estudiantes reciban sus carpetas en condiciones adecuadas y que la infraestructura avance conforme a los procedimientos establecidos.


