
La familia del suboficial PNP Diego Vela, quien murió durante la madrugada del 30 de agosto en Trujillo, rechazó las versiones que señalaban que el agente habría sido asesinado a balazos y pidió que se deje de vincular su fallecimiento con el secuestro de un empresario minero y crimen de cuatro personas. Sus padres sostuvieron que revisaron personalmente el cuerpo y que no encontraron impactos de proyectil, por lo que solicitaron que las investigaciones y la información difundida públicamente se sustenten en evidencias.
La madre del efectivo, Jesica Rodríguez, aseguró que su hijo había celebrado su cumpleaños el 29 de agosto junto a algunos colegas y que posteriormente regresó al inmueble donde residía. Según su versión, las cámaras muestran que Diego llegó en motocicleta, intentó abrir una puerta que presentaba desperfectos y, al no conseguirlo, habría subido hasta el tercer piso con la intención de ingresar por la azotea. “Mi hijo no tiene nada de balas. Jamás ha sido disparado en su departamento. Se ve en los videos que llega, sube la escalera y trata de abrir una puerta que ya estaba malograda”, afirmó.
Asimismo, explicó que el suboficial habría intentado descender desde la parte superior del edificio utilizando los balcones para alcanzar su departamento, pero perdió el equilibrio y cayó. “Por un mal equilibrio y por el estado que de repente estaba un poco tomado, se cae mi hijo. Ahí no tiene que ver nada que lo han baleado”, declaró. Añadió que Diego fue trasladado aún con vida al hospital y que una amiga del agente pudo verlo antes de que posteriormente se confirmara su fallecimiento.
El padre del suboficial, Manuel Vela, también cuestionó algunas informaciones difundidas sobre el caso y aseguró que incluso se habrían publicado datos incorrectos sobre la entrega y sepultura del cuerpo. “Primero averigüen. Primero averigüen de qué clase de familia es esa persona”, señaló, al insistir en que no tendrían ningún motivo para ocultar un eventual ataque armado. “¿Qué beneficio tengo yo de decir que mi hijo no tiene ningún impacto de bala? Al contrario, yo pediría justicia”, manifestó.
Por su parte, Julliana Rodríguez, tía del policía fallecido, sostuvo que el acta policial inicial habría recogido únicamente una hipótesis sobre un posible impacto de bala y cuestionó que esta versión haya sido presentada como un hecho confirmado. “El acta policial es un acta basada en una hipótesis. El policía no es un perito; no tiene una evidencia científica. Ellos plantean solo una hipótesis”, declaró. La familia anunció que evalúa acciones legales y el envío de cartas notariales a medios e instituciones, mientras exige que se respete la memoria del suboficial y que cualquier conclusión sobre las causas de su muerte se establezca mediante las pericias correspondientes.


