
Andrés Hurtado, conocido como ‘Chibolín’, pasó su segunda noche en el penal de Lurigancho, tras la orden del Poder Judicial de prisión preventiva por 18 meses. Está acusado de presunto tráfico de influencias y cohecho pasivo. El jefe del INPE, Javier Llaque, indicó que un equipo especial determinará en qué pabellón será ubicado.
El exconductor de televisión no pudo demostrar arraigo familiar ni laboral, lo que motivó la decisión del juez Juan Carlos Checkley a favor del Ministerio Público. Hurtado presentó un contrato como gerente de marketing, pero las autoridades señalaron que no había evidencia de una empresa operando en la dirección proporcionada.
Tras las acusaciones y la confesión de Iván Siucho, la situación legal de Hurtado empeoró. Pasó de su vida pública, llena de lujos y alta costura, a la realidad carcelaria. No tendrá ningún trato especial durante su reclusión, según el INPE, y será tratado como cualquier otro preso.
Hurtado permanecerá en el penal hasta el 2025 mientras se desarrollan las investigaciones.


