
El sacerdote Omar Sánchez Portillo, quien se desempeña como secretario de Cáritas, ha sido denunciado ante el Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano por un presunto caso de abuso sexual contra una persona en condición de vulnerabilidad.
De acuerdo con el documento presentado y difundido por el medio Epicentro TV, el religioso habría mantenido una relación de carácter afectivo-sexual con un joven que atravesaba problemas de adicción. El denunciante sostiene que esta situación constituye abuso debido al contexto de dependencia y fragilidad en el que se encontraba la presunta víctima.
Según la información, el joven fue acogido por el sacerdote en una residencia vinculada a la Asociación de las Bienaventuranzas. En ese entorno, Sánchez Portillo habría asumido múltiples roles, entre ellos cuidador, guía espiritual y empleador, lo que generó una relación asimétrica de poder.
El documento también señala que el presunto abuso no se limitaría a un aspecto físico, sino que incluiría manipulación emocional y aprovechamiento de la vulnerabilidad del joven. Asimismo, se indica que la presunta víctima no habría estado en condiciones de otorgar un consentimiento válido debido a su situación personal.
Los hechos habrían ocurrido entre los años 2019 y 2020. El caso fue elevado al Vaticano, donde este tipo de denuncias se tramitan bajo normativa canónica.
Si bien posteriormente un familiar del denunciante solicitó retirar la acusación, el proceso ya había sido iniciado, por lo que continúa su curso en las instancias eclesiásticas correspondientes.
Hasta el momento, el sacerdote no ha emitido una respuesta pública sobre el contenido específico de la denuncia. Según Epicentro TV, ha señalado que cualquier pronunciamiento se realizará por la vía formal.


