
Un nuevo episodio de controversia rodea el caso del Liceo Naval Almirante Guise. La familia de uno de los adolescentes internados en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita, denunció haber recibido presiones para no formalizar una acusación por un presunto intento de agresión sexual ocurrido dentro del establecimiento. La denuncia involucra a otro adolescente vinculado a la investigación inicial del colegio.
Según el comunicado difundido por la familia, la madre recibió llamadas de parientes del adolescente señalado como presunto responsable, quienes le habrían solicitado que no denunciara lo ocurrido. La mujer rechazó cualquier intento de encubrimiento y aseguró que continuará colaborando con las autoridades para esclarecer los hechos.
La denunciante también sostuvo que existen testigos que podrían respaldar el relato de su hijo. Sin embargo, estas declaraciones deberán ser evaluadas durante las diligencias fiscales antes de establecer responsabilidades.
Presunto intento de agresión en las duchas de Maranguita
El incidente habría ocurrido el pasado 6 de octubre en el área de duchas del módulo Bienvenida, donde permanecen internados preventivamente adolescentes investigados por el caso Liceo Naval. De acuerdo con la denuncia policial, uno de ellos habría intentado agredir sexualmente a otro durante el horario de aseo.
Tras conocerse la acusación, la Décima Fiscalía de Familia de Lima inició diligencias para determinar las circunstancias del presunto ataque. Entre las actuaciones requeridas figuran declaraciones de los involucrados, evaluaciones médico-legales, revisión de cámaras de seguridad e información sobre la supervisión del establecimiento.
Familia rechaza encubrimiento y Pronacej activa protocolos
En su pronunciamiento, la madre negó que su hijo reciba privilegios dentro de Maranguita y aclaró que las autoridades del centro juvenil no obstaculizaron su denuncia. Por el contrario, indicó que se activaron los protocolos correspondientes y expresó su disposición a colaborar con la investigación. También manifestó solidaridad con la familia del estudiante agraviado en el caso original ocurrido en un vehículo contratado por el Liceo Naval.
Por su parte, el Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej), adscrito al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, informó que recibió la alerta el 7 de octubre y dispuso medidas de protección, incluida la separación del adolescente señalado como presunto responsable. La institución aseguró que brindará las facilidades necesarias al Ministerio Público y a la Policía Nacional para esclarecer lo sucedido.
La investigación permanece abierta y todavía no existe una conclusión fiscal que determine responsabilidades por el nuevo hecho denunciado. Entretanto, la familia insiste en que las diligencias se desarrollen sin interferencias y que se garantice la protección de los adolescentes involucrados.


