
El Congreso de Perú ha aprobado un dictamen que busca regular plataformas de transporte como Uber, DiDi, Cabify, Yango e InDrive, imponiendo requisitos similares a los de los taxis tradicionales, como la obtención de una licencia de conducir AII-a.
Esta medida ha generado una gran preocupación entre conductores y empresas del sector, ya que se anticipa que implicará sobrecostos significativos y podría excluir a muchos de estos servicios del mercado.
Según el Instituto Peruano de Economía (IPE), estas plataformas contribuyen con el 0,59% del Producto Bruto Interno (PBI) nacional y benefician a más de 133 000 personas, muchas de las cuales son jóvenes, madres solteras y adultos mayores que dependen de esta fuente de ingresos.
Para el 71% de los conductores, este ingreso es clave para el sustento de su hogar. Asociaciones civiles y expertos han advertido que esta norma desconoce la naturaleza digital y flexible del servicio, lo que podría afectar a miles de familias peruanas.
Las principales plataformas de movilidad han expresado su profunda preocupación por la regulación propuesta, argumentando que se basa en un marco legal diseñado para taxis tradicionales, lo que no se ajusta a la realidad de la intermediación digital.
La congresista Patricia Chirinos también ha criticado la exigencia de una licencia profesional, advirtiendo que esto podría dejar sin sustento a más de 100,000 peruanos que dependen de estas plataformas para su sustento diario.


