
Tres trabajadores vinculados al entorno político de Roberto Sánchez habrían participado en actividades proselitistas durante su horario laboral, situación que genera cuestionamientos por el presunto uso indebido del tiempo y recursos del Estado.
De acuerdo con la información conocida, los involucrados habrían realizado actos de carácter político-partidario mientras cumplían funciones laborales, lo que podría contravenir las normas que regulan la neutralidad y el correcto desempeño de los servidores públicos. Uno de los trabajadores señalados es sobrino del expresidente Pedro Castillo, hecho que ha despertado mayores críticas y pedidos de esclarecimiento por un posible favorecimiento político o conflicto de intereses.
Ante estos hechos, diversos sectores han solicitado que se investigue el caso para determinar responsabilidades administrativas y establecer si se vulneraron las disposiciones legales vigentes.


