
Francia confirmó su primer caso importado de ébola relacionado con el brote que afecta a la República Democrática del Congo. Se trata de un médico que retornó al país tras una misión humanitaria y fue trasladado a un hospital de referencia bajo estrictos protocolos de bioseguridad.
Las autoridades sanitarias iniciaron el rastreo de contactos y dispusieron vigilancia domiciliaria por 21 días para las personas que pudieron haber tenido contacto con el paciente. Según la OMS, el brote en África ya supera los mil casos confirmados y se acerca a las 300 muertes, aunque en Europa el riesgo de transmisión se mantiene bajo.
La Organización Mundial de la Salud alertó que la epidemia avanza con una velocidad inusual y ya registra más de 1.048 casos confirmados y 267 muertes. Según el organismo, factores como la alta movilidad de la población, la densidad demográfica y una vigilancia más eficiente explican parte de la rápida expansión.


